Para eso pueden ver este interesante video.CLIC ACÁ
https://www.educ.ar/recursos/117497/horacio-quiroga-cuentista
Casa de Quiroga en Misiones
Selva misionera, donde vivió Quiroga
Horacio Quiroga
Ahora vamos a leer un texto sobre el autor: ¿qué nos cuenta Laura Devetach sobre Horacio Quiroga?
Leé esta biografía de Horacio Quiroga un tanto especial que hace otra escritora que se llama Laura Devetach y pensá por qué la llama “Un encuentro con Horacio Quiroga”.
Un encuentro con Horacio Quiroga
Revisando fotos y viejos libros, me volví a encontrar con este señor delgado, barbudo, que a menudo vestía ropas de trabajo y botas. Su cara seria nos haría pensar que andaba siempre pateando cascotes, con alguna bronca. Me reencontré también con el Loro Pelado, la Gamita que estuvo ciega, la Tortuga Gigante, los coaticitos, los flamencos y las rayas. Y todos me dijeron que, en realidad, don Quiroga era más bueno que el pan, aunque a veces un poco tristón. Hasta los yacarés me dijeron eso.
¿Qué loro, qué gamita y qué yacarés? Bueno, si no los conocen, corran a leer los Cuentos de la selva que escribió Horacio Quiroga para los niños, en 1918. Horacio, Silvestre Todos alguna vez creímos que un escritor duerme sentado, con anteojos, la corbata puesta y toma sorbitos de sopa de letras mientras lee un libro gordo. No, no, no. Si tuviéramos que contar un cuento sobre Horacio Quiroga, podríamos empezar así: Había una vez un chico que nació en un pueblo uruguayo llamado Salto. Su segundo nombre fue Silvestre... ¿Sería por eso que anduvo siempre enamorado de la naturaleza y más tarde, concretamente, de la selva misionera? Horacio era un inquieto y un curioso. No podía estar sin andar explorando cosas. Por eso iba mucho al taller de un artesano amigo y aprendió de todo un poco.
En esos años se puso de moda la bicicleta y él se dedicó con pasión al ciclismo. Tal es así que cuando hizo el soñado viaje a París, que todos los escritores hacían por esos tiempos, ¡se presentó a una competencia ciclística con la camiseta de Salto! Los demás escritores iban a tertulias y al teatro y él... ¡a pedalear! Y, además, no le gustó París. También se dedicaba a la guitarra, la química y la fotografía. Y gracias a la fotografía descubrió Misiones, porque su amigo, el poeta Leopoldo Lugones, lo incorporó como fotógrafo a un equipo que fue a recorrer las ruinas jesuíticas. Allí, Quiroga se enamoró del monte, del verde increíble y el rojo de la tierra y el sonido de la libertad de los animales. Esto fue en 1903. En 1906 compró tierras en San Ignacio y en 1909 se casó con su novia Ana María Cirés y se fue a vivir a Misiones.
Allí nacieron Eglé y Darío, sus hijos y compañeros de correrías. Al tiempo quedó viudo y, aunque en su vida pasaron muchas otras cosas, este quizá sea el momento más importante. No tuvo miedo de enfrentar ni la selva ni la crianza de sus hijos. Sabía coser y él mismo cuenta que lo que cosía con su hilo encerado no se rompía más. Comía arroz con charque, hacía cerámica con los chicos, en un horno que él mismo construyó, y los hacía morir de risa caminando en cuatro patas. Hecho a mano Todo lo que Horacio (Silvestre, no se olviden) tuvo en la selva era producto de sus manos y de su ingenio: un gramófono (equivalente al centro musical de hoy) que andaba con una espina por púa. Un alambre carril que unía el monte con la meseta un poco más alta donde todavía está su casa.
¿Y cómo era su casa? Un enorme bungalow con horcones, armazón, techo y piso de madera. Tenía su canoa, cepillaba sus remos, hacía sus desinfectantes, extraía anilinas de las plantas para teñir camisas y otras ropas. En un cuento nos dice que la niña hacía sombreros de cerámica y el varoncito víboras. Él adornaba la casa con bichos disecados y maderas talladas. También ayudó y enseñó a los niños a criar animalitos en la casa. De allí salieron cuentos como “El loro pelado” e “Historia de dos cachorros de coatí y de dos cachorros de hombre”.
Más adelante, Quiroga se volvió a casar y tuvo otra hija, a la que decían Pitoca. Fue ciudadano argentino y escribió muchos libros que ustedes irán leyendo a medida que crezcan. ¿Cuáles? El desierto, Los desterrados, Anaconda, Cuentos de amor, de locura y de muerte, etcétera.
Laura Devetach, en Imaginaria, núm. 97, 5 de marzo de 2003 (fragmento).
El texto que escribe Laura Devetach sobre Horacio Quiroga no es una biografía clásica, pero nos da información sobre el autor.
A) Volvé a leerlo y registrá en la carpeta los datos que aporta sobre su vida y su obra.
Nombre del autor: .
Lugar y fecha de nacimiento: .
Lugar y fecha de muerte: .
Lugares donde vivió: .
Algunos datos sobre su familia:
.
Algunos datos sobre sus oficios y gustos personales:
.
Obras y características de la forma de escribir del autor:
B) Vamos a elaborar una recomendación acerca de uno de los cuentos de la selva (el que vos quieras). Para eso revisá lo que trabajamos en las actividades anteriores.
Usá el plan para guiarte y retomá algunos de los análisis del cuento trabajado en las semanas anteriores, teniendo en consideración estos temas relación del animal con el hombre, experiencia del peligro, conflicto de intereses entre lo que quieren los personajes, brutalidad, ternura, pinceladas de humor. •
Antes de empezar, anotá los datos del cuento que elegiste y del libro:
» Cuento:
“Título”.
» Libro:
Título.
» Datos de edición: lugar de publicación, institución que lo publica, año. En esta edición digital de Cuentos de la selva, podés ver los datos del libro.
• Para organizar la escritura, podés usar algunas de estas frases:
PARA EMPEZAR EL TEXTO
+En esta oportunidad, les voy a recomendar .
+El cuento...... del libro.... es muy recomendable, porque ….
+El autor del libro es . ...
PARA ESCRIBIR EL COMENTARIO
» En el cuento se narra la historia de .
» La historia de es muy particular porque .
» Se nota en el cuento que el autor trata estos temas: , por ejemplo, cuando .
» En el cuento, también se pueden ver algunos temas que aparecen en varias historias del libro, como:
» El autor usa un lenguaje muy particular para describir a los personajes, como se puede ver en esta cita: .
PARA CERRAR EL TEXTO
» Si les gustan los cuentos de o sobre , no dejen de leer ….
» Ojalá disfruten de este relato y se animen a leer otros cuentos de la selva como .
» Recomiendo la lectura de cuentos de la selva como este para ….
También podés retomar ideas y frases de las recomendaciones que leyeron y datos sobre la vida del autor que hayas anotado.
Consejos:
Después de terminar, pasá en limpio el texto.
• Revisá que no te falte ninguna de las partes de lo que planificaste escribir y que hayas podido hacer comentarios sobre el cuento de la selva que elegiste.
• Revisá también el uso de la puntuación en el texto. Por ejemplo, poné punto y aparte cuando pasaste a un tema distinto. Podés dividir la recomendación en cuatro partes: 1) presentación; 2) párrafo de comentario; 3) cita del libro para ejemplificar el comentario; 4) cierre que promueve la lectura. Dentro de cada párrafo, usá puntos y seguido y comas para organizar el contenido. Por ejemplo, si enumerás personajes, usá comas; para introducir ejemplos, usá dos puntos; poné entre comillas las citas del libro; usá signos de interrogación o exclamación para preguntas o comentarios que quieras destacar (acordate de que estos signos se escriben al inicio y al final de la frase).
• Finalmente, revisá la ortografía: pensá en qué palabras podés tener dudas y marcalas; después, con ayuda de un/a adulto/a, de un diccionario o buscando en el cuento, intentá corregir esas palabras.
OPCIONAL: les dejo un video con un cuento de "miedo" escrito por Quiroga
"El almohadón de plumas" (para ver en familia) y conocer más acerca de su autor.
¡Vamos chicos, chicas, a no aflojar, adelante! Les mando un beso grande y cualquier duda, me pueden escribir o mandar un audio de WhatsApp.



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